miércoles, 28 de enero de 2009

LAS BARRERAS QUE TIENE QUE SALTAR EL HOMBRE QUE QUIERE TRAER EL FÚTBOL AMERICANO A LA ARGENTINA

En una vieja cancha de rugby de Pilar, abandonada hace unos años; el hombre quiere traer el fútbol americano a la Argentina ya había dibujado las yardas. Hizo colocar las haches correspondientes y antes de fundar 3 equipos que iban a jugar con cascos y otras protecciones para el cuerpo, tuvo que firmar unos papeles muy curiosos en la secretaría regional de deportes del partido de San Isidro. Lo más curioso era con quién tenía que firmar. La secretaria de turno, apodada la “churrera”, no podía enderezar los pies. Sufría de síndrome de tobillos divorciados. Más chueca implicaba rascarse las orejas con los dedos de los pies. La famosa “churrera” todavía hoy no pasa del metro diez de altura. Con decirte que no puede subirse a las ballenitas voladoras del Parque de la Costa mirá. Sumale que la mina se agarra una conjuntivitis todas las mañanas de su vida de lo bizco que tiene los ojos. Ni hablar de lo mocos. Cambio el pañuelo por un sistema similar al de los tampones pero para el tremendo garfio que tiene como nariz. Obvio que usa lentes, pero no culo de botella, no. Culo de damajuana. La pobrecita se quemó cuando era chica y tiene una cicatriz tipo Carlitos Tevez que le va de la frente hasta las tetas.
Y el guacho del peluquero se aprovechó de que no ve un sorete gigante para hacerle un corte tipo taza; entre pelito de “Playmobil” y Ringo Starr.
El asunto es que la “churrera” le tiró onda al hombre que quiere traer el fútbol americano a la Argentina y para firmar esos papeles, el tipo se la tuvo que voltear. Así es. Una condición de aquellas. Era eso o adiós negocio.
Imaginate que lo primero que quiso hacerle la “churrera” al hombre que quiere traer el fútbol americano a la Argentina es eso llamado técnicamente felatio, o vulgarmente, pete. Y ahí, cuando la enana abre la boca el hombre que quiere traer el fútbol americano a la Argentina se da cuenta de porqué le dicen la “churrera”. Tenía, por lo que cuenta, los dientes como un piano. Uno sí, uno no, uno sí, uno no, y así. Es matemático: te la muerde y te la deja como un churro.
Churro saladito, como los que quiere hacer Miko “Bombilla” Gutiérrez para salir de su crisis financiera. Y al fin el hombre que quiere traer el fútbol americano a la Argentina firmó los papeles. Que aguante el chabón.
Cosas que pasan en un mundo lleno de quitriperismo.

No hay comentarios: